Un estudio del Departamento de Psicología de la Rice University demuestra que si el contenido de un video online es suficientementeinteresante y atractivo, es más probable que el espectador pase por alto la calidad de la producción.
Las investigaciones provienen del reciente estudio The Effect of Content Desirability on Subjective Video Quality Ratings de Philip Kortum, profesor de Rice University.
Procedimiento del estudio
“En el estudio preguntábamos a la gente si podía detectar las diferencias de calidad en un clip de video de corta duración” explica Kortum. “Lo que estábamos buscando era conocer cómo afecta la calidad de la producción del video al espectador.”
Mediante 4 estudios diferentes, se mostraron a 100 participantes 180 clips de video codificados en 9 niveles diferentes, desde 550 Kb/s hasta la calidad DVD.
No es calidad, es contenido

Los participantes estuvieron viendo videos de dos minutos cada uno y a continuación fueron preguntados acerca de la calidad de imagen del video que acababan de ver, así como del interés que les había suscitado el contenido.
Kortum encontró una fuerte correlación entre el interés suscitado por el contenido de los vídeos y los niveles de calidad –subjetiva- definidos por los usuarios.
“En un primer momento los resultados nos sorprendieron”, dijo Kortum. “Estábamos observando que los videos de baja calidad estaban siendo mejor valorados que aquellos que se les suponía mayor calidad de imagen. Sin embargo, después de analizar con detenimiento los resultados, nos dimos cuenta de que lo que realmente generaba atracción hacía un video era simplemente el contenido.”
La compresión del vídeo: Dilema de marca

Estos resultados van en contra de la creencia popular que defiende que las personas -y especialmente los americanos- buscan siempre disponer de la mejor calidad de imagen en sus reproductores.
La importancia de este estudio puede influir en la manera en cómo las empresas de TV por cable, las plataformas de video online y los proveedores de noticias comprimen el contenido para optimizar al máximo el ancho de banda de Internet.
Aún así, las marcas no deben sobrepasar unos mínimos de calidad visual para no distorsionar la imagen de marca.
Esto es especialmente útil, si se tiene en cuenta el aumento imparable de dispositivos móviles con conexión a la red (smartphones) y el consumo creciente de contenido en formato de video.
{ 1 comment }







